Home

Alaultima

 

Por César Campoy.

Safet Isović es uno de los intérpretes más populares y superventas de la historia del Sevdah. La fama del de Bileća (una ciudad en el área de Trebinje) está justificada. En sus más de 50 años de carrera profesional llegó a registrar las sevdalinkas más míticas, y creaciones como este U Šeheru kraj bistra Vrbasa, una de las piezas más respetadas del género, aunque no excesivamente frecuentada. Eso convierte, esta grabación, en una suerte de joya que no debería caer en el olvido.

Safet, y punto: Sobran las palabras

Safet, y punto: Sobran las palabras

La importancia de la figura de Safet explica que aparezca, en diversas ocasiones, en Sevdalinkas. De él, de hecho, ya apuntamos diversos aspectos trascendentales, cuando analizamos la simpática Oj Safete, Sajo, Sarajlijo, que registró con la inmensa Nada Mamula. Uno de ellos: que para muchos está considerado el Padre de la Sevdalinka. Comenzó a cantar cuando contaba apenas 20 años, y permaneció en el escenario, prácticamente, hasta su fallecimiento, en Sarajevo, en 2007. Fue reconocido con todos los galardones existentes en Yugoslavia, y acaparó casi cuatro decenas de discos de oro en su país. Después de la independencia de Bosnia-Herzegovina, militó en el Partido de Acción Democrática (SDA) musulmán, que fundó junto a Alija Izetbegović (fue un destacado diputado y miembro de la Liga Patriótica bosnia), y, tras su muerte, su funeral fue uno de los más multitudinarios que se recuerdan en la capital bosnia.

Satisfecho con el trabajo bien hecho

Satisfecho con el trabajo bien hecho

El propio título de la canción que nos ocupa nos sitúa en el lugar donde transcurre la acción narrada. U Šeheru kraj bistra Vrbasa podría ser traducido como En Šeher, a lo largo del cristalino río Vrbas. Šeher es un suburbio musulmán, cerca de Banja Luka (la actual capital de la entidad serbia de Bosnia-Herzegovina). Resulta curioso, porque no fue la primera vez que Safet cantó a una zona que conoció muy de cerca. Sin ir más lejos, en 1975, grabó un correcto tema, Šeher grade, Banjaluko mila, con música del gran Jovica Petković y letra de Mustafa Mujezinović. Tampoco es la primera vez que, en Sevdalinkas y, por supuesto, en el universo Sevdah, alguien brinda su voz al bello paraje que rodea el río Vrbas. Grandes del género, como Nedžad Salković hicieron lo propio con la archiconocidísima Aj, od kako je Banja Luka postala.

El caso es que nuestro amigo Isović, como apuntábamos, conocía bien aquellos parajes, ya que, desde su ciudad natal, cuando comenzó la II Guerra Mundial, huyó con su familia a Banja Luka. Tiempo después, siendo ya un adolescente, se trasladó a Sarajevo donde estudió Derecho e idiomas. Su carrera, como ya sabemos, acabó centrada en la música, precisamente, el arte que se lo dio todo. Gracias a ella, nuestro querido Safet no sólo se granjeó el cariño de sus compatriotas, sino que viajó por todo el mundo: de Berlín a Nueva York, de Salzburgo a Sidney, de Bagdad a Toronto, de Barcelona a Estambul…

Sarajevo, 2003: Uno de sus últimos homenajes

Sarajevo, 2003: Uno de sus últimos homenajes

Tratar de contabilizar los discos que llegó a registrar este artista sería casi inútil. Resulta difícil pensar que, antes de la ruptura, pudiera existir un hogar yugoslavo sin alguno de sus innumerables vinilos, que repasan la historia del Sevdah en sus más variadas filosofías. En este caso, U Šeheru kraj bistra Vrbasa se centra en reivindicar la figura de la bella Alma, que pasea por la orilla del Vrbas levantando pasiones y recibiendo piropos a diestro y siniestro.

Hemos seleccionado esta interpretación, precisamente, porque está caracterizada por una increíblemente complicada ejecución, a partir de una letra, como hemos apuntado, corta, pero que es alargada durante cinco minutos, de manera magistral, por un Safet que arrastra las frases y modula como pocos saben hacerlo. El pillo de Isović se siente cómodo arropado por una orquesta de cuerda y acordeones que doblan con su melodía la línea principal, y adquieren un protagonismo evidente, tanto en las transiciones y la introducción (esa característico y pegadizo recurso), como en los virtuosos solos. Una delicia. En cuanto a la voz de Safet: Un clásico; potente, con una capacidad pulmonar sobrehumana y rompiendo cuando la ocasión lo requiere. Grande, muy grande.

Šeher, bañado por el Vrbas

Šeher, bañado por el Vrbas

Tan incomparable es la interpretación del maestro Isović que hemos de ponernos muy exigentes para localizar otra grabación que pueda estar a su altura. La más destacada, sin duda, la doble revisión del mito Zaim Imamović. La primera de ellas vendría a asemejarse algo más a la de Safet, aunque Zaim efectúa algunas modulaciones características de su personal estilo. La segunda versión de este U Šeheru kraj bistra Vrbasa incluye una letra más extensa (utilizada, también, por otros artistas), y es interpretada de una manera un tanto más contundente. Todas ellas contribuyen a enriquecer una composición con la que pocos han sido capaces de atreverse.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s