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Foto: Elvedin Behremović/Town Hill Colony

 

Amira Medunjanin: “No estoy a favor de separar la música en géneros, aparte de la música en sí misma, nada más importa”

 

Convertida en una de las divas indiscutibles de la música tradicional balcánica adaptada a los nuevos tiempos, la cantante de Sarajevo mira a la conocida como música de kafana para reivindicar la figura de dos de las voces más icónicas que vio nacer el folk de Yugoslavia. For him and her (Croatia Records), así pues, está dedicado a los incomparables Toma Zdravković y Silvana Armenulić, cuyo arte mayúsculo tan solo es comparable a su azarosa existencia. Para construir tamaño homenaje, Amira Medunjanin ha vuelto a caminar, codo con codo, con su inseparable Bojan Zulfikarpašić, y se ha reencontrado con viejos amigos como el acordeonista Mustafa Šantić. Grabado en Boston, Mostar y Belgrado, este disco también cuenta con la participación de músicos de primer orden como Pantelis Stoikos, Predrag Vasić, Ismail Lumanovski, Vladimir Ćuković y Shyrkhan Agabeyli

 

“Tenía que volver al lugar en el cual comenzó todo. De alguna manera, no podía terminar este homenaje a Toma y Silvana, sin incluir a Mostar en toda esta historia”

“Tan solo espero que este álbum se convierta en un recordatorio de su grandeza y que las nuevas generaciones aprecien su arte como muchos de nosotros”

“Conozco cada palabra, cada nota de sus grabaciones originales. Así que, para mí, fue muy difícil idear un concepto que no dañara la belleza del original”

 

Por César Campoy.

-¿Cómo nace este proyecto? ¿De dónde surge la idea?
-Bueno. Se trata de una larga historia. Hace diecisiete años, cuando estaba grabando mi primer álbum [Rosa (Snail Records, 2004)], su idea era rendir homenaje a la música tradicional de los Balcanes, principalmente a las sevdalinkas. En ese momento no se me pasaba por la cabeza que podría acabar dedicándome profesionalmente a la música. Sin embargo, pocos años después tuve que tomar una decisión en la vida. De hecho, no fue una decisión racional. Pero fue la única decisión correcta que pude tomar en ese momento. Así que ese fue el inicio de mi vida en la música. Desde entonces he grabado varios trabajos, y con Ascending [con TrondheimSolistene (Croatia Records, 2018)], se cerró un capítulo. Durante los últimos años, estuve pensando seriamente en grabar un disco para rendir homenaje a Toma Zdravković y Silvana Armenulić. Sin embargo, estaba ocupada con diferentes proyectos y no tuve tiempo para hacerlo. En el segundo trimestre del año pasado, tuve más tiempo para pensar sobre ello y prepararme para el trabajo en estudio. Si te soy sincera, su música siempre ha estado y está conmigo. Escucho sus canciones desde 1977 y sería un error no decir que se han convertido en parte de mi vida. Siento un gran respeto por su arte, y For him and her es un intento de mostrar lo que realmente significan para mí. Resulta difícil cantar sus canciones, pero he actuado, únicamente, como narradora. El auténtico y verdadero poder de su música lo puedes sentir escuchando el material original. Tan solo espero que este álbum se convierta en un recordatorio de su grandeza y que las nuevas generaciones escuchen y aprecien su arte como muchos de nosotros.

-¿Ha sido muy difícil poder elegir solo doce canciones entre la magnífica discografía de tan grandes artistas?
-Como he apuntado, estoy metida en su música desde hace mucho tiempo. La primera canción que intenté cantar fue Šta će mi život (compuesta por Toma Zdravković). La voz de Silvana, ligera y celestial, conseguía hacerme feliz cada vez que la oía. Además, grabó algunas de las piezas tradicionales más bellas, y su influencia e impacto en la música tradicional son abrumadores. Tengo que recalcar que la mayoría de estas canciones fueron grabadas antes de que yo naciera. Y la razón para la selección de los temas fue simple. Como gran admiradora de su trabajo y oyente apasionada, hace mucho tiempo que estaba conectada, a nivel personal, con las canciones. Sé y recuerdo dónde escuché por primera vez cada una de esas piezas musicales, cómo las sentí y cómo he vivido con ellas durante toda mi vida. Así que ese fue el único criterio para elegir estos temas. Pero, esta es solo mi impresión. Creo que otras personas tendrán otros temas favoritos. Esa es la belleza de su música. Creo que, si quieres saber quiénes eran, qué música tocaban y qué representa esa música, basta con escuchar, tan solo, una canción. Eso debería ser suficiente para descubrir todo lo que necesitas saber sobre su arte.

-Además de su innegable capacidad artística, hay algo que también une a Toma y Silvana: su manera de vivir la vida. ¿De qué forma crees que influyó ese modo de vida en la forma en que expresaban su arte?
-Sobre estas dos leyendas existen libros sobre sus vidas y muchas anécdotas que la gente recuerda. La agilidad, la creatividad y la intensidad de sus vidas artísticas han influido en muchos músicos en las últimas décadas. Creo que tenían una energía específica que brillaba allá donde quiera que fueran. Realmente no me importa si actuaron en kafanas o en salas de conciertos. Su ambición tenía que ver con compartir su estilo de vida con otras personas, y su creencia de que la música es lo único que importa.

-Toma murió cuando tenía poco más de 52 años, pero tuvo tiempo de vivir y sentir la música más tiempo que Silvana. ¿Cuál crees que hubiera sido el futuro profesional de Armenulić si no hubiera fallecido en 1976? ¿Hacia dónde se dirigía su carrera?
-Esa es una pregunta difícil. Durante los años 60 y principios de los 70 del siglo pasado, Silvana fue una de las cantantes más populares, y fue adorada por muchas personas. Probablemente, su carrera se hubiera expandido más allá de las fronteras del antiguo país [Yugoslavia]. Trabajó mucho. Giraba sin descanso por todo el país y no era nada selectiva sobre los lugares donde tenía que actuar. Supongo que su idea era cantar en tantos sitios como fuera posible. Compartir la música con los demás fue el objetivo principal durante su increíble vida.

-¿Cuáles son las características más impresionantes de la manera de interpretar de estos dos cantantes?
-Si oyes atentamente cualquiera de estas canciones, puedes escuchar y sentir que ambos entregaban su alma y corazón en cada interpretación. Es bastante fascinante lo que conseguían hacer en los estudios de grabación. Rara vez en mi vida he escuchado ese tipo de intensidad y poder en la voz, pero al mismo tiempo con tanta sutileza, suavidad y calidez. Toma, como cantante-compositor, interpretó, principalmente, creaciones que él mismo había escrito, pero, también, canciones de otros autores. Las últimas muestran su increíble don y su abrumadora pasión por la música. Por otro lado, la voz de Silvana para el oyente es encantadora y, al escucharla muchas personas comienzan a llorar. Supongo que a mí me pasa lo mismo a menudo. Pero, tengo que decir algo más que es bastante importante. Por lo que sabemos de ellos, y por las historias de sus allegados y amigos, ambos eran seres humanos muy nobles. Al escuchar su música, creo que todos podemos sentirlo de inmediato.

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Foto: Vojislav Đorđić/Town Hill Colony

-Bojan Zulfikarpašić y tú formáis un equipo consistente desde hace tiempo. De hecho, los arreglos de este disco son vuestros. ¿Cómo habéis trabajado para ir dando forma a esa adaptación con el objetivo de que pudiera acabar siendo tuya?
-Te agradezco esta pregunta. Trataré de darte una explicación. Como te he comentado, me sé de memoria cada canción del álbum desde hace mucho tiempo. Conozco cada palabra, cada nota de sus grabaciones originales. Así que, para mí, fue muy difícil idear un concepto que no dañara la belleza del original. Quería crear un sonido que simplemente reflejara y arraigara mis sentimientos hacia los dos. Estuve pensando mucho en esto durante los últimos años. Es una gran responsabilidad y temía que los resultados no jugaran a favor de su música. En septiembre del año pasado, cuando comencé a prepararme para el estudio, me dije a mí misma que no iría de gira ni actuaría en 2020. Mi intención era, simplemente, lanzar el álbum y, básicamente, quedarme en casa. Cuando comenzamos a grabar en los estudios Big BlueSound, en diciembre, tenía todo preparado en cuanto a qué sonido me gustaría tener, y a los músicos que trabajarían conmigo. En las grabaciones originales, probablemente puedas escuchar las diversas orquestas. Era bastante común en aquella época que la voz se hiciera acompañar de múltiples instrumentos. Y había todo tipo de instrumentos representados, porque disponías de varios conjuntos que trabajaban como orquestas residentes en varias emisoras de televisión y radio a lo largo y ancho del antiguo país. Por otro lado, mi idea era mostrar qué impacto tuvo su música en mi vida. Y cada instrumento tenía un papel a la hora de contar la historia de Toma y Silvana. Verás, quería tener un sonido en el que pudieras escuchar la belleza de cada fragmento de las composiciones, tal como yo las he sentido. Espero que la gente encuentre aceptable este intento de revivir su música. Pero, tengo que decir, de nuevo, que así es como yo lo veo. Nada mas.

-Hay adaptaciones más fáciles de asimilar como las de Kad se voli, što se rastaje o Rane moje, y otras más complicadas como la de Svirajte mi, tiho, tiše. ¿Esta última os pedía una profundidad mayor?
-Hay 12 canciones en el álbum For him and her. La primera es un prólogo y Umoran sam od zivota se convierte en cierre de la historia. La letra de estas dos canciones tiene un poder increíble y podría decir que son verdaderas representantes de la vida de Toma en la kafana. Pero, de nuevo, esto es lo que yo pienso. Debes saber que nunca le vi actuar, en una kafana o en ningún otro lugar. Es, tan solo, la forma en la que he imaginado estas canciones legendarias.

-El hecho de que este disco se haya grabado en Boston, Mostar y Belgrado, ¿ha sido por los problemas de movilidad de la COVID-19?
-En realidad, no. Como te avanzaba, los preparativos comenzaron a principios del año pasado. Preví que diciembre podría ser el mejor momento para grabar. Y elegí el estudio Big BlueSound, que se encuentra en las afueras de Boston. Así podríamos disfrutar de un momento tranquilo en el campo. No soy una persona que pase mucho tiempo en el estudio. Todo el mundo lo sabe. Pero esta vez quería asegurarme de que estaba al 100% en el camino correcto. Así que lo grabamos durante cuatro días y luego fuimos al estudio Coda de Belgrado para grabar violines adicionales. Tuvimos la suerte de poder hacerlo porque, en ese momento, la epidemia de COVID-19 ya había comenzado en China, aunque todavía no existían restricciones de viaje. A finales de enero, viajé a Mostar por un día, donde grabamos el acordeón en el estudio de la Rock School de Mostar.

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Silvana Armenulić y Toma Zdravković

-Hablemos, un poco, del equipo. Shyrkhan Agabeyli (o Han Beyli) es un joven bajista que, imagino, conocisteis en Boston. ¿Es así? ¿Por qué quisisteis trabajar con él y qué ha aportado al disco?
-Verás: los artistas que han participado en este álbum nunca han trabajado juntos antes. Esta vez quería crear una atmósfera específica en el estudio, en la cual todos pudiéramos generar ideas a partir de nuestra colaboración. Todos ellos provienen de mundos musicales diferentes, y se pusieron a grabar canciones de kafana que nunca habían tocado antes. Ese tipo de enfoque pensé que sería fructífero para el sonido que tenía en mente. Durante muchos años me he esforzado por atraer oyentes y mostrarles la belleza de la música tradicional de esta parte del mundo. Supongo que todo este concepto no podría llevarse a cabo sin la colaboración de artistas libres e imaginativos. Y, tienes razón. Hace tres años, Shyrkhan estaba tocando con sus amigos del Berklee College en un concierto en Wakefield, cerca de Boston, donde lo conocí. La banda estaba tocando estándares de jazz y eran bastante buenos. En un momento dado, Shyrkhan actuó en solitario, tocando y cantando la vieja canción Ederlezi. Fue fantástico. Así que, cuando estaba planeando el proyecto, pensé que él podría aportar energía que enriquecería la imagen sonora. Su forma de tocar el bajo es bastante sutil. Tengo que destacar que él entendió, de inmediato, aquello por lo que tanto me estaba esforzando.

-Artistas como Predrag Vasić, Vladimir Ćuković o Ismail Lumanovski (aparece en tu disco en vivo Live at Arena) han venido colaborando contigo en los últimos años, en directo. ¿Qué te gusta de ellos?
-Como dices, Ismail Lumanovski tocó en mi concierto en el Arena de Pula. Es un virtuoso del clarinete, cuya contribución en este álbum es realmente genial. Tuvo partes en solitario en algunas canciones, en las cuales se puedes escuchar su talento y, por supuesto, sus emociones, y cómo iba contemplando la música de Toma y Silvana. En su carrera ha tenido unos pocos proyectos relacionados con la música de kafana y es miembro de la New York Gipsy All Stars Band. En cuanto a Vladimir Ćuković, le conocí en Novi Sad hace un par de años. Es primer violín y miembro de la Orquesta Sinfónica de Voivodina. Tocamos en el Teatro Nacional de Novi Sad, y ese fue uno de los mejores conciertos con orquesta de mi carrera. Su manera arcaica de tocar el violín en este álbum se adapta perfectamente a la idea original. Me encantó que pudiera unirse a nosotros, y nuestra colaboración continuará, con seguridad.
¿Sabes? Traté de encontrar el mejor estudio para grabar estas canciones. Tuve varias opciones. Unos pocos tienen el sonido y el silencio específicos que me gustan. Pero, de alguna manera, pensé que el resultado no acabaría siendo el que estaba buscando. El Big BlueSound es un nuevo estudio residencial de Boston, y se terminó recientemente en casa de Predrag Vasić, que es amigo mío. Como músico, fue miembro de una banda popular de Sarajevo, Crno Vino, hace un par de décadas, y cuando se mudó a los Estados Unidos, decidió cambiar su carrera profesional, aunque todavía está en esto de la música. Nunca habíamos tocado juntos, excepto una o dos canciones en un concierto, donde el tan solo era un invitado. A lo largo de su carrera musical ha hecho muchísimos conciertos, y cuando trabajamos las adaptaciones, Predrag tocó la guitarra de una manera que coincidió con la atmósfera de su [de Silvana y Toma] música. Además, cuando escuché un par de pistas grabadas en ese estudio hace dos años, supe que acabaría trabajando allí. Así que, la sesión de grabación que hicimos en diciembre del año pasado, acabo siendo, sin duda, lo que estaba buscando.
Luego nos mudamos a los Coda, donde grabamos violines y guitarras. Marijo Pajić, también graduado de Berklee como Han Beyli, y propietario del estudio, es otro productor brillante de Belgrado, y su contribución es inmensa. Los violines grabados allí me recuerdan el sonido de Skadarlija, y creo que lo hicimos lo mejor que pudimos. Finalmente, el viaje terminó en el Pavarotti Music Center de Mostar, donde un puñado de entusiastas impulsaron la Rock School hace unos años. Para ser honesta, sabía que tenía que volver al lugar en el cual comenzó todo. De alguna manera, no podía terminar este homenaje a Toma y Silvana, sin incluir a Mostar en toda la historia.

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Foto: Almir Abaz/IDEOLOGIJA

-Con Pantelis Stoikos habías coincidido en algún festival. ¿Habíais tocado o trabajado juntos alguna vez?
Pantelis es uno de los trompetistas más creativos de los Balcanes, al que yo había tenido la oportunidad de ver, y escuchar su música, en algunos festivales, pero nunca habíamos trabajado juntos, aparte de un concierto en Italia, donde tocamos como trío junto con Bojan Zulfikarpašić. Teníamos una extensa lista de canciones, y como no habíamos ensayado antes, pensamos que lo mejor sería tocar de memoria, desde el corazón. Y fue un concierto fantástico. Su papel en este álbum ha sido el de tocar la trompeta en una canción, Čekaj me. Aunque esta pieza no fue escrita por Toma, sigue siendo una de las canciones más bellas que grabó.

-La alegre sorpresa de este disco tiene un nombre: Mustafa Šantić. Fue uno de tus primeros maestros, y con él compartiste tu primera grabación oficial: aquel Mujo djogu po mejdanu voda incluido en el A secret gate de Mostar Sevdah Reunion hace, casi, 20 años. ¿De quién fue la idea de colaborar, de nuevo, juntos?
-Creo que es interesante decir que los artistas que han trabajado en este álbum provienen de diferentes géneros musicales (clásica, jazz, pop, rock y tradicional). Pensé que esta diversidad enriquecería las adaptaciones. Y cuando hablamos de Šantić, creo que hay muchos artistas fantásticos en el género de la World Music, pero él es único. Tenía que regresar a Mostar y pedirle que se uniera a nosotros en este proyecto. Esta historia sobre Toma y Silvana no podía llevarse a cabo sin su acordeón llorón.

-Hay mucha gente que sigue pensando en la música de kafana como en un género desvirtuado o minusvalorado. ¿Crees que esta percepción está cambiando?
-Creo que esa percepción era correcta, hasta cierto punto, si hablamos de música de kafana en el siglo XXI. Sin embargo, la música de la que hablamos fue escrita hace mucho tiempo. En ese momento, en los años 70 y 60 del siglo pasado, la kafana era un lugar para estar. En aquellos días, si querías escuchar la nueva ola de la música folk y los mejores cantantes y músicos, podías encontrarlos en las kafanas. Tenían un repertorio bastante diverso. Tocaban canciones populares tradicionales, otras más actuales, chansons y otros muchos estilos. Desafortunadamente, esa generación de artistas se fue hace mucho tiempo. Hay algunos establecimientos en la región donde puedes encontrar restos de tiempos pasados, pero no demasiados. Cuando hablamos de percepción, creo que tan solo el tiempo dictará sentencia sobre el impacto de la música de kafana. Las tendencias en la música no son tan importantes. ¿Sabes? Yo no estoy a favor de separar la música en diferentes géneros. Para mí, solo existe la música de la que estoy a favor y, aparte de la música en sí misma, nada más importa.

Zagreb, 09.07.2018 - Pjevacica Amira Medunjanin

Foto: Neja Markićević

-Uno de los puntos fuertes de este género es su esencia dramática. ¿Qué es lo que más te atrae de la música de kafana?
-Bueno, esa experiencia nunca la tuve, desafortunadamente. Era solo una niña cuando las leyendas Toma y Silvana actuaban en kafanas. Pero, creo que Petar Peca Popović, famoso publicista y periodista de Belgrado, ha escrito algunos pensamientos brillantes sobre esta música en las notas del álbum. Dicen así: “…Kafana, mehana, bircuz, konoba, gostiona, taverna o birtija: estos casi-sinónimos siempre han representado ese lugar donde se experimentan los mejores días, de noche. La única dirección donde solo existe el ahora y donde no hay preocupaciones sobre el mañana. Sin la kafana, muchas vidas habrían tomado caminos completamente diferentes. Y no solo la vida de músicos y bohemios… Aquí, dos músicas diferentes reinan. Una está sonando; la otra, haciendo los coros. Una es el sonido de la voz que canta; la otra, el ruido de los vasos rotos. Ambos indispensables; ambos apasionados. Hay personas que consideran que la kafana y su música son una especie de lugar sagrado. Gran parte de lo que falta en los libros sagrados se puede encontrar en las canciones cantadas en kafanas. Sobre todo, se trata del significado de la vida. Para la historia de las canciones de kafana, para los mitos sobre los creadores y los intérpretes originales de la música, a veces lo que necesitamos son nuevos promotores que sepan que están preservando su autenticidad, pero al mismo tiempo, adaptando los arreglos y la producción para un nueva generación. La música de kafana buscó, encontró y conservó su inspiración en los temas urbanos, la vida, el amor y las historias sobre famosos protagonistas de destinos urbanos, independientemente de su estatus social. Las canciones de kafana, su contenido, lenguaje, melodías, ritmo y las circunstancias en las que se llevan a cabo, siempre tienen las características de las personas entre las que se originaron. Junto con el arsenal de instrumentos folclóricos que acompañan el canto, los mejores invitados son reconocidos por la sangre caliente de su reacción con respecto a la canción.
La kafana era y es una especie de oasis donde todavía existe el culto al sumo sacerdote del micrófono. Es donde se desarrolla un tipo diferente de popularidad, y donde el alma del invitado es particularmente valorada. Además de convertirte en un cantante popular, con el tiempo te conviertes en un confesor, cómplice y amigo de caballeros, jugadores, delincuentes, mujeres fáciles, estafadores, revendedores y ángeles de la noche. Todos en el ambiente de esa música encuentran su propio consuelo personal y esperanza, creen que sus problemas disminuirán y esperan encontrar el camino correcto si cantan al menos el estribillo de algunas de esas canciones. La kafana es un gimnasio para el alma. Es allí donde se cuentan las historias más verdaderas, los no creyentes son glorificados, algunos amores se olvidan, algunos continúan y otros nacen. Es allí donde se trata la intimidad sollozando sin vergüenza, riéndose desde el corazón y cantando desde el alma. A veces es bueno tener un alma de kafana para comprender muchas cosas aparentemente incomprensibles, y uno necesita vivir la vida de un búho nocturno y bohemio para, al menos, comenzar a comprender la filosofía del hombre común… Ahí, los sueños son inocentes de nuevo…”.
Yo soy alguien que viene de esa siguiente generación. No los vi, ni escuché su música en el contexto original. Pero, como muchos otros niños que crecían en ese momento, encontramos su música cerca del corazón. Básicamente, vivimos con su música y continuaremos haciéndolo.

-Existe una fina línea entre algunas sevalinkas y la canción de kafana. Hay artistas como Nedeljko Bilkić o Sejo Pitić que se movieron entre ambos universos. ¿Qué crees que une y separa a la sevdalinka de la canción de kafana?
-La “música popular recién compuesta” (Novokomponovana narodna muzika) fue un término que definió un género que se estableció en los años 60 del siglo pasado. Ese término se utilizó para enfatizar la diferencia en relación con la música de raíz, la música tradicional. Junto a esos artistas que mencionas, también hay muchos otros cantantes que grabaron canciones tradicionales y “recién compuestas”. Hay muchas canciones, que se compusieron en aquel tiempo, que se convirtieron en clásicos del folklore y, en cualquier caso, no debe subestimarse la contribución de aquellos creadores e intérpretes. La música tradicional inspiró a muchos autores a crear música, y este no es solo el caso de las canciones de kafana. Lo único importante es qué impacto tuvo la música en las personas y si la música será recordada y apreciada por las generaciones venideras.

 

Discografía:

Rosa (Snail Records, 2004)

Zumra / Con Merima Ključo (Gramofon, 2008)

Amira live (Gramofon, 2009)

Amulette (Harmonia Mundi-World Village, 2011)

Silk & stone (Aquarius Records, 2014)

Damar (Aquarius Records, 2016)

Ascending / Con TrondheimSolistene (Croatia Records, 2018)

Live at Arena (Croatia Records, 2019)

For him and her (Croatia Records, 2020)

Más sobre Amira

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