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Por César Campoy.

Nos encontramos ante una pieza muy especial. Por una parte, es posible que no haya amante de la sevdalinka que no la conozca. No obstante, su presencia en las discotecas es limitadísima. Sus orígenes son desconocidos, temporalmente, pero localizados en la zona de Herzegovina. La pista nos la ofrece, precisamente, la referencia en la cual nos hemos apoyado para reivindicar este movido Jutros prođoh kroz čaršiju. Se trata del sencillo, publicado por Jugoton en 1969, protagonizado por el mago del Sevdah, Himzo Polovina, en compañía del incomparable instrumentista y arreglista Spaso Berak y su orquesta. La contraportada de aquel vinilo, compuesto por esta gema y por otra pieza clásica de la zona, Dvore gradi Komadina Mujo, avisaba con la frase: Narodne pjesme iz Hercegovine pjeva (algo así como Canciones populares de Herzegovina).

Sevdalinka marchosa

A partir de ese momento, esta composición pasó a formar parte de la cosecha habitual del magnífico artista. Tan solo un año más tarde, de hecho, encontró hueco en el listado de canciones que conformaban Himzo Polovina, uno de los elepés más trascendentales de la historia del Sevdah. En él, Jugoton compilaba casi todas las obras cumbre grabadas, hasta el momento, por el Doctor. En 1971, además, se integraba en la recopilación colectiva Pjesme i plesovi naroda Jugoslavije / Yugoslav folk songs and dances (Jugoton). A estas alturas, la pieza ya había quedado soldada al nombre de Polovina, y estaba a punto de pasar a formar parte del legado del Sevdah.

Un elepé trascendental

No es para menos, la interpretación que se marca el artista, de esta pieza, que podríamos traducir como Caminaba yo por el mercado esta mañana, y que narra el embelesamiento de un sujeto cuando descubre los arrebatadores ojos de una fémina, es inconmensurable. La energía y buen rollo que desprende son hipnóticas. Entra la orquesta (manda el acordeón) con brío. Inmediatamente, Himzo establece las reglas y marca los tempos. Las estrofas se caracterizarán por una marcha embriagadora, mientras los estribillos servirán para ralentizar y aumentar el grado de misterio a partir de unas demostraciones vocales magistrales. Por otra parte, como era de prever, el propio Polovina se encarga de doblar sus voces y grabar sus coros. Ya avanzábamos que, al menos en vinilo o cedé, resulta complicado encontrar otras versiones de Jutros prođoh kroz čaršiju. Sí existe una, un tanto curiosa, de Dušan Janković, muy lírica y rimbombante, grabada junto al coro y la orquesta de la radiotelevisión de Belgrado, y que fue distribuida en varios recopilatorios destinados al mercado internacional como Songs and dances from Yugoslavia (From the Danube to the Adriatic) o Folk songs and dances of Yugoslavia, de finales de los 50 del siglo XX.

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